Un rito

Todos los viernes iba al cine, eso era antes de la pandemia, casi un rito. Se cortó de raíz. De hecho, el primer cartel de cerrado por orden del gobierno lo vi cuando iba a entrar a una sala de cine, la del Renoir Retiro. Recuerdo la impresión al leer la prohibición de apertura, más que la película concreta en la que me iba a sumergir, creo que era Invisibles, de Gracia Querejeta. Fue la experiencia de algo que se interrumpía y no era la primera vez, aunque por causas muy diferentes. En la misma sala había ido a ver Retrato de una mujer en llamas, pero se estropeó el sonido y los espectadores tuvimos que abandonar la sala. Son situaciones frustrantes, porque impiden la inmersión en una historia o conocer el final.

¿Compiten las series con las películas?

Os he contado las anécdotas, el punto de partida de una historia personal en la que las grandes películas compiten con las series de plataformas como Movistar, o Netflix. Ello me hace pensar en sus audiencias, en cómo van a convivir o en porqué la gente preferimos unas u otras.

Netflix Serie Tráiler Oficial Subtitulado (2020)

Judgment at Nuremberg Official Trailer (1961)

Serie y película, nueva y clásica. La sociedad alemana en dos momentos de su historia

Todas las tardes, en estos tiempos extraños del Covid 19, me enfrento a un dilema: ¿serie o película? ¿qué vemos hoy? Casi siempre gana el cine, las series quedan para verlas “sola”, a otra hora, en diferentes pantallas.

No he renunciado al cine, sino que ha convivido con las series en situaciones de ocio. He vuelto a él desde películas clásicas, La fuerza del destino o ¿Vencedores o vencidos?, junto otras muchas en el canal de Filmin. Estas películas han competido con series como La casa de Papel o Unorthodox, las dos de Netflix. Pero ahora en un escenario distinto, no una sala de cine, un templo de culto, sino ante una pantalla de TV, en pequeña compañía. La sala de los Cines Renoir ha cambiado por “el salón” de casa.

Contar historias

Películas y series cuentan historias, coinciden en que ambas ayudan a transitar hacia un mundo de valores, ante los que a veces nos inclinamos por tomar partido. Provocan la identificación de la persona con los personajes que aparecen en las pantallas.

Pero no todo son semejanzas. Quizás lo que las audiencias esperan de series y películas también es diferente. He de confesar que el problema es complejo y, por supuesto no tengo una respuesta. Los datos no son claros, las plataformas no suelen ofrecerlos de forma transparente. Carlos Boyero se lo ha planteado desde El País y también en la Cadena Ser.

Cuando reflexiono personalmente, a partir de las opiniones de otros, veo que gente opina sobre el tema, hay opiniones para todos los gustos. Algunos opinan que las series son más parecidas a las novelas, las películas podrían ser historias cortas.

Hasta siempre, hijo mío – Tráiler español VOSE

Historia del Palacio Yanxi (2018) VOSE

China. Una película en Filmin sobre la situación actual, social y política, y una serie de Netflix sobre una princesa en el Siglo XVIII

Elegir entre series y películas

Hay algunos elementos que ayudan a situar unas y otras. Los señalo a continuación. Están presentes incluso en el cartel que las anuncia y pueden ayudar a elegir unas u otras. Y todo ello en función del estado de ánimo, casi todas las tardes en los tiempos que las autoridades recomiendan “estar en casa”.

  • Los personajes. Los hay principales y secundarios, por su papel en la historia más que por su fama como celebridad. Las relaciones entre actores y personajes es un tema apasionante. La identificación suele producirse con los segundos. En las series aparecen y desaparecen en las temporadas o capítulos, algo difícil en las películas. Recomiendo Historia del Palacio Yanxi para profundizar en ellos.
  • El tiempo. Las series lo dilatan, al menos habitualmente. Las películas lo concentran, mezclando muchas veces tiempos que se parecen moverse en una rueda, sin respetar la cronología; tengo la impresión de que si esto ocurriera en las series. Estas serían más difíciles de seguir. La película Hasta siempre hijo mío es un ejemplo perfecto de esas idas y venidas, admirable por su enfoque innovador para aproximarse a la cultura china actual y la política del hijo único.
  • Los escenarios. Se relacionan con los espacios físicos, amplios o íntimos, y ambos con la fotografía desde la que se construyen. Aspectos como el color, la luz o las líneas que lo definen son decisivos. Muchas veces contribuyen a dar unidad al argumento. Pensemos en la serie La casa de Papel.
  • La trama. Es el argumento, para entenderlo puede pensarse en cómo esta construida la historia: ¿Cómo se organizan las acciones? ¿Cuál es el problema o problemas? ¿Cómo se entrecruzan las historias? Me gustó la serie The Crown, de la BBC, donde se entrecruzan las historias de la reina de Inglaterra y los presidentes de Gobierno con los que ha de convivir.

Hay algunos artículos que amplían estos rasgos, tomando partida por las series y también por el cine. Si he de dar una opinión, me inclino por la convivencia, cada momento y cada espacio, cada pantalla, incluso cada canal, tienen la serie o la “peli” que nos está esperando.