La vida en Rilao, una ciudad imaginaria

¿Tiene sentido imaginar mundos que no existen? La respuesta es “SI”. Los dos últimos meses ha asistido a un curso en el que hemos creado una ciudad imaginaria: Rilao. Es el resultado de un trabajo colectivo, dirigido por Alex McDowell . Tiene, como trasfondo, el concepto de World Building.

   

Pero volvamos a Rilao, una isla flotante construida alrededor de una plataformas de petróleo. Tiene una historia, pero su rasgo más atractivo  es que allí prima la innovación. Crear algo nuevo es difícil, pero no imposible.  La ciudad de Rilao es la protagonista de una historia, mejor dicho, de muchas historias que han de cumplir algunas condiciones. Por ejemplo,  han de ser coherentes en sí mismas y también compatibles con las historias que construyen otros participantes. Cada persona tiene una mirada. En este caso nos hemos inspirado en otras ciudades también imaginarias.

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No sólo hemos situado a Rilao en el espacio físico, también hemos pensado en su organización social y política, su cultura, su religión e incluso sus ritos. Cada una de esas dimensiones  plantea problemas que es necesario resolver. Aunque se relacionan directamente con un mundo imaginario, también tienen sentido en el mundo real. De aquí nace, quizás, el interés de construir estos mundos y su poder para favorecer nuevas formas de pensar y sentir. Profundizando en ellos se descubre que aunque la protagonista de las historias es la ciudad, el mundo imaginado, lo son también los personajes que habitan en ella y en los que, sin querer, se proyectan los creadores, sobre todo los novatos en este tipo de tareas.

Un outsider en Rilao

Cuando llegué a Rilao la construcción de la ciudad imaginada ya había empezado. Era difícil construir al mismo nivel que otros constructores de mundos. No me quedó otro remedio que aportar la visión que puede dar alguien que viene de fuera, un “outsider”, así es como suelo llamarme a mi misma. La recién llegada tiene una mirada ingenua. Piensa que vive en la ciencia ficción.  No encuentra demasiado sentido al reto de “inventar” por “inventar”. Seguramente estamos demasiado acostumbrados a buscar la utilidad inmediata.

Poco a poco se va descubriendo el sentido de la actividad de crear mundos imaginarios. Llegué a ser consciente de que lo importante era la coherencia de ese mundo construido. Y lo que es más importante: era necesario descubrir un problema específico, casi siempre relacionado con un universo digital. Creo que, de otro modo,  sería demasiado aburrido. De inmediato me di cuenta de que  la ciudad de Rilao era ajena al arte y, por ello, sus habitantes que se comunicaban por pantallas, mantenían unas relaciones demasiado frías. Poco a poco ambos aspectos se fueron entrelazando.

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Arte y mundos digitales

El arte y el mundo digital se  unieron en mi imaginación. La ciudad de Rilao comenzó a enriquecerse con las ideas de Jacob Hashimoto, un artista de origen japonés que vive en Estados Unidos. Este artista me ayudó a definir la puerta de entrada a Rilao. Una de sus preocupaciones es diseñar nuevos espacios muy próximos a los mundos virtuales. Cuando penetras en ellos, algo que es posible visitando su exposición en el MOCA Pacific Design Center de Los Ángeles, se tiene la sensación de construir algo nuevo. Era lo que necesita para seguir imaginando esta ciudad innovadora.

Espacios imaginarios

El universo que crea Jacob Hashimoto es un elemento clave de la ciudad de Rilao. Los recién llegados se encuentran con algo que no esperan encontrar en una isla flotante construida para obtener petróleo. Son las imágenes en las que el artista redefine  pinturas japonesas, combinando colores que varían, dando la sensación de que el espacio y el tiempo no son nunca idénticos. Por eso son la puerta perfecta para entrar en esta ciudad imaginaria.

Puerta de Rilao 2Rilao y la realidad virtual

Hay algo más que define a Rilao. Allí las relaciones humanas están mediadas por la tecnología de los objetos virtuales. Las personas se comunican a través de pantallas, que es posible conectar con la estética de Hashimoto,  inspirada en los espacios sin límites de la realidad virtual. El arte, lo mismo que los videojuegos, puede combinar niveles que no terminan , esto es lo que ocurre, por ejemplo, en Minecraft, Spore o SimCity.

Los juegos de simulación y el arte acercan al jugador y al habitante de Rilao hacia una reaildad sin límites pre-definidos. En el caso de Rilao, la entrada en la ciudad a través del arte, quizás desde trabajos como los de Hashimoto, ayudara a mirar el espacio y el tiempo de una forma distinta a la que sus habitantes, o quienes los visitan, están habituados.

Cada persona entrará en la ciudad por su propia puerta, pero la que ahora me interesa es la mirada infantil. Le dedicaré la última parte de estas reflexiones.

Los niños de Rilao

Creo que nadie en el grupo que ha creado la ciudad de Rilao ha pensado en las niños y los niñas. Como los adultos, continuamente interactúan con las pantallas. Los mundos virtuales y reales se entralazan en sus actividades. Esta interacción es quizás mas fuerte que en los adultos, porque han nacido allí.

Los niños de Rilao son también ciudadanos, y aprenden a mirar la realidad virtual junto a otras personas. Viven con los adultos y con sus compañeros. Juntos experimentarán las transformaciones del mundo virtual. Tenemos que seguir imaginando caminos para entrar en ese mundo. Es necesario crear software y hardware que haga possible vivir en realidades diferentes. Aquí os dejo dos ejemplos, solo son una introducción. No sólo los niños y niñas pasan la vida ante las pantallas, también existen  criaturas digitales que conviven con ellos; por ejemplo: MIKU. Es un personaje virtual que, asociado a una voz, es el ídolo de la juventud de nuestra ciudad imaginaria.

Niños rilao

Las imágenes de MIKU impresionan por su fuerza. Se trata de una avatar que, diseñado desde la estética japonesa, se sube a los escenarios  para entusiasmar a sus fans. Desde aquí podemos empezar a pensar en nuevas formas de educación, algo queda para otro día.

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About pilar

Pilar Lacasa coordina el Grupo Imágenes, Palabras e Ideas desde 1998. Le entusiasman las tecnologías emergentes de la comunicación, explorarlas personalmente y utilizarlas como medios para relacionarse con amigos cercanos y lejanos. Suele ir frecuentemente al cine, ve por la televisión películas del cine clásico americano o europeo. Hace fotografías en contextos naturales y juega a videojuegos de estrategia. Su trabajo de investigación se ha desarrollado adoptando un marco sociocultural. Sigue a Pilar en Twitter http://twitter.com/placasa Facebook http://es-la.facebook.com/people/Pilar-Lacasa/597028666

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